Vino y Madera
Una Relación en Plena Evolución
La madera ha desempeñado siempre un rol significativo en la historia del vino: en tiempos remotos era exclusivamente un recipiente, luego se transformó en la identidad característica de algunos tipos de vino, sucesivamente algunos lo utilizaron sólo para obtener un perfil aromático patente. Actualmente, la utilización de la madera sigue siendo un instrumento importante en la producción del vino, pero es considerado un medio para aumentar su complejidad y estabilizar los compuestos, manteniendo tanto la tipicidad como las características de las variedades que lo constituyen. Si en el pasado la madera se usaba para transmitir notas de madera y vainilla al vino, hoy muchos productores desean utilizarla reduciendo su efecto sobre el perfil aromático del mismo. Al mismo tiempo, ha tenido lugar una evolución de las normativas en los países comunitarios, y la utilización de maderas alternativas ha alcanzado un encuadramiento legal no sólo en el “Nuevo Mundo”. Esto ha permitido un aumento exponencial de las experiencias, promoviendo la adquisición de conocimientos sobre el uso de polvos, virutas, bloques y duelas. Tras varios años de uso extensivo, las interacciones entre origen, dimensiones, nivel de tostado, duración del contacto y momento de adición de las maderas están más claras, gracias a los esfuerzos de los enólogos y proveedores interesados en alcanzar un conocimiento más completo.
Presentaremos algunos ejemplos de cómo es utilizada la Madera en los modernos itinerarios enológicos, con el objetivo de producir determinados tipos de vino, teniendo en cuenta el aumento de la demanda de vinos con características constantes y con una buena relación calidad/precio.
D. Oxígeno
Fuente: Infowine




