El Vino Argentino
Entrevista a Doug Frost
El master of wine ponderó el “orgullo argentino” y la cultura del país. Recomendó que las bodegas se aferren a ese ego y elaboren los vinos que puedan en todas las gamas de precios. Pidió menos acidez y madera y mucha más fruta.
Esta fue la segunda vez de Doug Frost en Argentina. Frost es un ferviente admirador de los vinos argentinos, y subraya que de no ser por las presiones financieras, por la necesidad de vender vino “ya” virtualmente a cualquier precio por la falta de financiamiento y otros problemas monetarios, otra sería la historia de nuestro vino.
El master of wine ponderó el “orgullo argentino” y la cultura del país. Recomendó que las bodegas se aferren a ese ego y elaboren los vinos que puedan en todas las gamas de precios. Pidió menos acidez y madera y mucha más fruta.
Esta fue la segunda vez de Doug Frost en Argentina. Frost es un ferviente admirador de los vinos argentinos, y subraya que de no ser por las presiones financieras, por la necesidad de vender vino “ya” virtualmente a cualquier precio por la falta de financiamiento y otros problemas monetarios, otra sería la historia de nuestro vino.
Frost es master sommelier y master of wine, es también escritor de publicaciones vitivinícolas, juez de concursos, columnista y escritor en diversos periódicos del mundo, consultor de restaurantes, minoristas y mayoristas de la industria de servicios.
- ¿Además de los problemas económicos ¿Cree que nos estamos comparando demasiado con los demás, que tengamos un problema de baja autoestima?-
No creo que tengan baja autoestima. Creo que lo que más amo de Argentina es justamente esto. Son muy orgullosos de su herencia noble, su gran educación, su arte, su cultura. Lo importante para mí es justamente que Argentina se aferre a este orgullo, a este “ego” y elabore los mejores vinos que pueda, en todos los puntos de precio. Me parece que el de 15 dólares es un punto de precio importante, que le dice a los americanos, “este es un vino de calidad, no sólo de cantidad”.
- Sí, usted en su charla mencionó que hay que concentrarse en los vinos que tienen un “ego” intenso, ¿A qué se refería exactamente con eso?-
Me refería a la calidad, al hecho de decir con orgullo “este es mi vino”. Muchas veces los importadores no toman en cuenta este valor.
- Usted indica que debemos seguir los pasos de los australianos en este sentido…-
Bueno, hoy Australia que es el primero o el segundo exportador de vinos a Estados Unidos se niega a producir vinos de bajo precio. Pero los americanos tampoco están dispuestos a pagar más por esos vinos. En ese sentido diría que es el momento para Argentina. En Estados Unidos se está consumiendo más vino y de mejor calidad. Por eso repito que es el tiempo en que Argentina debe entrar y lograr una definición.
- ¿Alguna idea sobre esta definición?-
Bueno, éste es un momento en que el 98% de los vinos que se consumen son de baja acidez, fruta intensa y los vinos argentinos tienen taninos maduros e intensos, así que allí no habría problema. En cuanto a definiciones de estrategia, es el momento de demostrar que el argentino es un vino íntegro, equilibrado… no hay que dejar que otro convenza a la opinión pública de que Argentina sólo produce vinos baratos.
- ¿Cuáles son los errores más comunes que vio en los vinos que probó?-
Hay una tendencia a usar demasiado roble. Son vinos modernos, vimos algunos problemas con el TCA, pero esos problemas también se ven en Francia. Otros problemas con volatilidad, pero esos también se ven en California o en el estado de Washington. Otro problema es usar demasiado roble, pero ese es un problema de todo el mundo. Sin embargo Argentina tiene una tradición de vinos bebibles. Uno podría decir que no es una gran tradición, la del vino barato y divertido, pero la gente en todos los niveles de precios esperan que los vinos sean bebibles, agradables, y espero que, deliciosos. Argentina tendrá éxito si hace vinos que son verdaderos para Argentina, y no para el Reino Unido, o para Estados Unidos.
- ¿Necesitamos construir una identidad más sólida?-
Argentina tiene una identidad más que sólida, completa. Todo lo que debe hacer es ser honesta con esa identidad cuando hablamos de vinos.
Fuente: Día a Día del Vino
Fuente: Día a Día del Vino


