Vinos de Oporto
En el norte de Portugal, entre los montes Douro y el curso superior del Duero, crecen las viñas que dan al mundo uno de los vinos más reverenciados. El Oporto, si no estuviera encabezado, sólo se destacaría por su color negruzco y su sabor casi intolerable. El secreto esta en el encabezamiento y la mezcla. Que las uvas con que se elabora el vino básico contengan en sí las cualidades que el vino mostrará al cabo de años de maduración, es poco menos que increíble.
Casi no hay suelo en el curso superior del Duero: la superficie esquitosa, mezcla de yeso comprimido y granito, se combina con lo empinado de las cuestas, para formar una tierra sumamente favorable para la vid. También el clima es extremo. En esta región, cerca de la frontera con España, y separada por cadenas montañosas de la influencia moderadora del Atlántico, los veranos son muy calurosos, con temperaturas que fácilmente superan los 38-C. En invierno puede haber precipitaciones hasta 1270 mm., gran parte de los cuales sencillamente se escurriría cuesta abajo, si no fuera por el sistema de terrazas que se han construido por los productores de Oporto. Estas construcciones, que se amplían constantemente a nuevas zonas de afluentes del Duero no cultivadas, han permitido la formación de un suelo, pero aun así, a veces es preciso romper la superficie con explosivos para poder plantar.
De esta tierra extraordinaria proceden las uvas Oporto, en 30 ó 40 variedades que todavía pisan los hombres descalzos en superficies de cemento. La fermentación tiene lugar en la quinta o granja del viñador. El vino joven, con fermentación incompleta, se trasiega a toneles que contiene Brandy hasta un cuarto de su capacidad. Esto interrumpe la fermentación, da fuerza al vino y preserva una gran proporción de azúcares naturales. Al Oporto no se le añade ningún edulcorante.
Luego se lleva a Oporto, donde los expendedores, muchos de los cuales tienen "quintas" propias, almacenan el vino en toneles de roble.
La mezcla del Oporto
Los más asequibles para el consumo diario, son vinos mezclados. El que no es de tipo vintage puede conservarse hasta 40 o 50 años y el grado de mezcla y maduración que se produzca durante el añejamiento será el que determine el tipo de vino que habrá de ser.
Oporto rubí: es el más joven. Puede tener cuatro o cinco años al llegar a las tiendas. Es una mezcla de vinos viejos y nuevos, pero aún como mezcla es joven.
Oporto leonado: también es una mezcla, pero con varios años más de maduración que el rubí, toma un color leonado al irse aclarando en toneles de roble.
Leonado muy añejo: es un vino notable, de hermosa suavidad y finamente equilibrado. Es mucho más caro que el leonado joven o el rubí, pero incomparablemente mejor.
Oporto blanco: hecho de uvas blancas, es un excelente aperitivo, por ser mas seco que otros de su tipo.
Vintage: de embotellamiento más tardío es un vino de algún año de buena cosecha, que se conserva sin mezcla en barriles durante siete años. Si se embotella a esa edad, debe dejarse en el tonel el sedimento que siempre se forma en el Oporto Vintage.
Oporto Vintage: En un año en que todo haya ido perfectamente bien para la elaboración del oporto, los expendedores pueden declarar una vintage (cosecha superior). Se trata de una opción individual -la situación carece de normativa-, pero cuando se da esta circunstancia, el vino se embotella a los dos años y se deja madurar otros 20 años o más.
Casi no hay suelo en el curso superior del Duero: la superficie esquitosa, mezcla de yeso comprimido y granito, se combina con lo empinado de las cuestas, para formar una tierra sumamente favorable para la vid. También el clima es extremo. En esta región, cerca de la frontera con España, y separada por cadenas montañosas de la influencia moderadora del Atlántico, los veranos son muy calurosos, con temperaturas que fácilmente superan los 38-C. En invierno puede haber precipitaciones hasta 1270 mm., gran parte de los cuales sencillamente se escurriría cuesta abajo, si no fuera por el sistema de terrazas que se han construido por los productores de Oporto. Estas construcciones, que se amplían constantemente a nuevas zonas de afluentes del Duero no cultivadas, han permitido la formación de un suelo, pero aun así, a veces es preciso romper la superficie con explosivos para poder plantar.
De esta tierra extraordinaria proceden las uvas Oporto, en 30 ó 40 variedades que todavía pisan los hombres descalzos en superficies de cemento. La fermentación tiene lugar en la quinta o granja del viñador. El vino joven, con fermentación incompleta, se trasiega a toneles que contiene Brandy hasta un cuarto de su capacidad. Esto interrumpe la fermentación, da fuerza al vino y preserva una gran proporción de azúcares naturales. Al Oporto no se le añade ningún edulcorante.
Luego se lleva a Oporto, donde los expendedores, muchos de los cuales tienen "quintas" propias, almacenan el vino en toneles de roble.
La mezcla del Oporto
Los más asequibles para el consumo diario, son vinos mezclados. El que no es de tipo vintage puede conservarse hasta 40 o 50 años y el grado de mezcla y maduración que se produzca durante el añejamiento será el que determine el tipo de vino que habrá de ser.
Oporto rubí: es el más joven. Puede tener cuatro o cinco años al llegar a las tiendas. Es una mezcla de vinos viejos y nuevos, pero aún como mezcla es joven.
Oporto leonado: también es una mezcla, pero con varios años más de maduración que el rubí, toma un color leonado al irse aclarando en toneles de roble.
Leonado muy añejo: es un vino notable, de hermosa suavidad y finamente equilibrado. Es mucho más caro que el leonado joven o el rubí, pero incomparablemente mejor.
Oporto blanco: hecho de uvas blancas, es un excelente aperitivo, por ser mas seco que otros de su tipo.
Vintage: de embotellamiento más tardío es un vino de algún año de buena cosecha, que se conserva sin mezcla en barriles durante siete años. Si se embotella a esa edad, debe dejarse en el tonel el sedimento que siempre se forma en el Oporto Vintage.
Oporto Vintage: En un año en que todo haya ido perfectamente bien para la elaboración del oporto, los expendedores pueden declarar una vintage (cosecha superior). Se trata de una opción individual -la situación carece de normativa-, pero cuando se da esta circunstancia, el vino se embotella a los dos años y se deja madurar otros 20 años o más.


