El vino de los Faraones

En el agua puedes ver reflejada tu cara, pero en el vino siempre aparece tu mejor cualidad. (Proverbio egipcio)
Los autores clásicos griegos y romanos como Plinio, Ateneo de Naucratis y Estrabón, dejaron constancia en sus escritos del buen sabor de los vinos de Egipto.En la antigua Roma, se importaban vinos egipcios y no precisamente porque los romanos anduvieran escasos en su provisión. Diversas crónicas romanas, cantan las alabanzas de los vinos claros y fragantes de Mareotis, Sebennytus en el Delta del Nilo, Menzalah, Sile y Tanis.
La documentación más completa y extensa sobre la vitivinicultura y la elaboración del vino en la antigüedad, procede del país de los faraones. La primera evidencia de la presencia de uva en esa región, son las semillas halladas en los yacimientos predinásticos (4000-3050 AC) de Tell Ibrahim Awad y Tell el Farain, situados uno al este y el otro al oeste del Delta del Nilo. Los egipcios, sabían que los suelos situados detrás de los límites de la inundación, eran los más adecuados para plantar viñas. Las tierras pedregosas, en el límite del desierto, proporcionaban los vinos de mayor reputación y prestigio. Uno de estos lugares era la zona del lago Mariut, situado al suroeste de la actual ciudad de Alejandría.
La importancia política, social, económica y religiosa del vino en el Antiguo Egipto era bien conocida y está documentada en multitud de inscripciones, pinturas murales y representaciones iconográficas. Era una de las bebidas más preciadas, muy por delante de la cerveza, cuyo costo era diez veces menor. Lo bebían los faraones, quienes eran generalmente sus dueños, sus familiares, sus ministros, los generales, los sacerdotes, las clases altas pero también el pueblo. Un valioso dato antropológico lo constituye el jeroglífico común identificado en estas tres palabras: jardín, vino y vid. Lo cierto es que las uvas, tal y como aparece en dibujos funerarios, se cosechaban, se almacenaban, se pisaban con los pies y su zumo era guardado en tinajas hasta la adecuada fermentación. Un segundo prensado separaba pieles y pepitas y permitía que el vino, ya fermentado, se conservara en recipientes sellados con barro y con pequeñas aberturas por donde dejar salir el dióxido de carbono. Cuando se consideraba que la crianza se había completado, fijada en un máximo de 21 años, las aberturas terminaban sellándose y el producto quedaba totalmente aislado del exterior hasta su utilización. Con respecto al tipo de vino consumido por los antiguos egipcios, todo apunta a que los secos era los preferidos. Sólo uno de cada seis vinos, etiquetados a mano por los maestros encargados, tenía inscripta la palabra dulce.
En su viaje al más allá, el faraón más famoso, Tutankhamon, quiso ir acompañado de los mejores vinos de sus bodegas. Al descubrir su tumba, Howard Carter, en 1922, encontró numerosas ánforas con inscripciones, a modo de las actuales etiquetas, relativas a la cosecha, calidad, procedencia y elaborador. Lo que no se sabía era si se trataba de vinos tintos o blancos. Tampoco se conocía si el "shedeh", una bebida a la que se hace referencia en multitud de documentos, era propiamente vino o estaba elaborado a partir de otros frutos como la granada. Todas estas dudas han quedado resueltas ahora, confirmando que en el antiguo Egipto, se bebían tanto vinos blancos como tintos, y que el "shedeh" estaba elaborado con uvas.
La importancia política, social, económica y religiosa del vino en el Antiguo Egipto era bien conocida y está documentada en multitud de inscripciones, pinturas murales y representaciones iconográficas. Era una de las bebidas más preciadas, muy por delante de la cerveza, cuyo costo era diez veces menor. Lo bebían los faraones, quienes eran generalmente sus dueños, sus familiares, sus ministros, los generales, los sacerdotes, las clases altas pero también el pueblo. Un valioso dato antropológico lo constituye el jeroglífico común identificado en estas tres palabras: jardín, vino y vid. Lo cierto es que las uvas, tal y como aparece en dibujos funerarios, se cosechaban, se almacenaban, se pisaban con los pies y su zumo era guardado en tinajas hasta la adecuada fermentación. Un segundo prensado separaba pieles y pepitas y permitía que el vino, ya fermentado, se conservara en recipientes sellados con barro y con pequeñas aberturas por donde dejar salir el dióxido de carbono. Cuando se consideraba que la crianza se había completado, fijada en un máximo de 21 años, las aberturas terminaban sellándose y el producto quedaba totalmente aislado del exterior hasta su utilización. Con respecto al tipo de vino consumido por los antiguos egipcios, todo apunta a que los secos era los preferidos. Sólo uno de cada seis vinos, etiquetados a mano por los maestros encargados, tenía inscripta la palabra dulce.
En su viaje al más allá, el faraón más famoso, Tutankhamon, quiso ir acompañado de los mejores vinos de sus bodegas. Al descubrir su tumba, Howard Carter, en 1922, encontró numerosas ánforas con inscripciones, a modo de las actuales etiquetas, relativas a la cosecha, calidad, procedencia y elaborador. Lo que no se sabía era si se trataba de vinos tintos o blancos. Tampoco se conocía si el "shedeh", una bebida a la que se hace referencia en multitud de documentos, era propiamente vino o estaba elaborado a partir de otros frutos como la granada. Todas estas dudas han quedado resueltas ahora, confirmando que en el antiguo Egipto, se bebían tanto vinos blancos como tintos, y que el "shedeh" estaba elaborado con uvas.
Fuente: Buena Cepa

El Papel del Suelo...

El Papel del Suelo en la Expresión del Terruño
Si bien los agrónomos han podido demostrar el papel de la climatología y de la topografía en la expresión del terruño, sólo han aportado explicaciones científicas muy parciales sobre el papel del suelo. Esto se debe a que han abordado el suelo desde un punto de vista físico-químico solamente, ignorando su dimensión biológica.
La fauna es responsable de la porosidad del suelo, y por ende de la penetración de aire y agua en profundidad, mientras que la microflora es responsable de la formación de los elementos negativos asimilables par las plantas, como los nitratos: NO3-, los fosfatos: PO4— o los sulfatos: SO4--.
Estos elementos, que son óxidos, sólo se pueden formar si el suelo está bien aireado por la fauna; pero ésta sólo se hunde en la profundidad del suelo si lo hacen las raíces.
De ese modo se comprende que al destruir la fauna del suelo con pesticidas, y al compactar los suelos con maquinaria cada vez más pesada, se impide la aireación del suelo y la actividad microbiana.
Las raíces de la vid vuelven a subir hacia la superficie para respirar, y sustituimos la labor de los microbios del suelo por abonos idénticos en todas partes.
De esa manera se tiende hacia una uniformización de los vinos, y se pasa progresivamente de un vino de terruño a un vino de varietal.
Al descuidar la biología de los suelos de los terruños, la profesión vitícola ha estandarizado los vinos, volviéndolos fáciles de copiar, y con ello los expone a la competencia extranjera.
El rápido desarrollo de los vinos del nuevo mundo, que ya representan el 30% del comercio mundial, y la evolución de los gustos de los consumidores, que beben menos vino pero son más exigentes en cuanto a su calidad, requieren una adaptación por parte de los vitivinicultores europeos. Tienen que pasar de la producción masiva a una producción de vinos de calidad, y en especial de vinos con denominación de origen controlada. Para adaptar la producción a la nueva demanda, dentro de cada hacienda hay que saber en qué parcelas se puede invertir, porque esas inversiones se amortizarán a través de unos precios de venta más altos, y en qué parcelas no es necesario invertir porque de todas maneras sólo podrán producir vinos de varietal. Para ello es necesario un conocimiento de los “terruños”.
Desde hace años, Laboratorios trabajan en la definición de las características físicas, químicas y biológicas de los suelos de tierras vitícolas.
Definir un papel de los suelos en la tipicidad permitiría no limitar ésta al clima, a la topografía, al varietal y a la vinificación.
Porque estos cuatro criterios resultan relativamente fáciles de copiar por otros países. Por el contrario, la diversidad de los suelos y de las relaciones fundamentales que vinculan a los suelos, los microbios y las plantas alcanzan tal grado de complejidad que resultan imposibles de copiar, y por lo tanto garantizan a los vitivinicultores la originalidad de su vino.
Es necesario por tanto, definir los criterios físicos, químicos y biológicos más importantes en la definición de un suelo de terruño; así como también desarrollar prácticas de cultivo que respeten dichas características.
Fuente: Revista Enología

Que es la D.O.C?

En los países europeos, como Francia, Italia y España, la Denominación de Origen Controlada (D.O.C.) para la alta calidad enológica ha adquirido prestigio mediante los distintos sistemas establecidos. Estos sistemas regulan la certificación de los lugares de origen de las cepas empleadas en los vinos.
Al consumidor extranjero le interesa que un vino haya pasado por los severos filtros que otorga la certificación de la Denominación de Origen, porque esto brinda una garantía de seriedad. La reconocida Denominación de Origen de San Rafael cuenta, entre las bodegas propulsoras de la iniciativa, a Bianchi, Suter y Goyenechea, entre otras destacadas. Ellas han lanzado los primeros vinos con Denominación de Origen Controlada de la zona, con cepas de las cosechas 1992 y 1993.
En la zona de Lujan de Cuyo, el ingeniero Alberto Arizu, denodado buscador de la excelencia enológica, fue quien lideró el proceso que culminó con el establecimiento de las denominación de origen Como puede verse, la Argentina parece estar dispuesta a inscribirse definitivamente en el gran mundo del vino. El tema de la denominación de origen no ha sido sencillo, como nada lo es en un país orgulloso e individualista como el nuestro, pero los pasos que se vienen dando revelan firmeza y determinación.
Pero convengamos que para lograr que un vino tenga calidad denominación de origen tienen que conjugarse distintos factores: los naturales, los tecnológicos y los recursos humanos. Las uvas deben ser seleccionadas, respetando el origen, la sanidad y las características organolépticas y tienen que expresar en cada gramo los atributos singulares del suelo y del clima, y ser custodiadas por expertos capacitados e imparciales que determinan los parámetros de calidad y autenticidad que habilite su certificación.
Para que un vino tenga una certificación de la denominación de origen debe reunir ciertas prácticas enológicas como las técnicas estrictas para el cultivo y la cosecha; no puede haber más de 550 plantas por hectárea y la producción no debe superar los 100 quintales por hectárea, el control de la fermentación, la prohibición del uso de determinadas maquinarias y la crianza debe ser de un año en barrica y otro en botella. El embotellado debe ser efectuado en bodegas inscriptas en la zona de producción a la cual pertenece su denominación de origen. Todo el proceso recibe un control continuo y permanente de los medios de producción como así del producto terminado.Inicialmente se analiza la localización exacta e identificación de la partida, luego las muestras son sometidas a rigurosos análisis, le sigue un control organoléptico por medio de degustación, se califican las partidas y posteriormente, una vez evaluada la elaboración, el envejecimiento y la crianza se realizan los últimos análisis para la calificación definitiva. Una denominación de origen es un signo de calidad, constituye en definitiva, un contrato de confianza entre el productor y el consumidor. Obtiene reconocimiento oficial y ahorra al consumidor los riesgos de la compra, o sea, el esfuerzo en la identificación inmediata de las cualidades buscadas, ya sea en el origen, en lo genuino o en métodos de producción.
Fuente: hostlandia

La Vida de los Vinos

¿Cómo abrir a los vinos?
Previamente se debe verificar, antes de descorchar, que tenga la temperatura correcta. Si es un vino de guarda o de varias añadas, se deberá dejar la botella parada un tiempo para que el sedimento precipite al fondo de la misma y se pueda servir sin arrastrarlo.
Los pasos para abrir la botella de vino son: quite la parte superior de la cápsula con un cortacápsula o cuchillo; de esta manera se evita que cuando el vino fluya de la botella a la copa roce con el metal. Esto se debe a que tiempo atrás las cápsulas se fabricaban con plomo y el contacto con cualquier metal no es aconsejable (algunos especialistas prefieren extraer la cápsula en forma completa, en vez de cortar la parte superior). Limpie con un paño la superficie tanto del corcho como de la botella, sobre todo si ha permanecido por largo tiempo en una bodega o cava con humedad. La superficie del corcho puede llegar a tener una lámina de moho, pero esto no significa nada grave. Sí puede tornarse un grave inconveniente, si encuentra manchas de vino en el corcho, ya que puede significar que ha existido filtración del mismo hacia el exterior y penetración de oxígeno. Introduzca el tirabuzón del sacacorchos en el centro del corcho y hágalo llegar hasta el final, tratando de mantenerlo recto y con precaución extraiga el corcho del cuello de la botella.
¿Cómo afecta el aire a los vinos?
Los vinos se deterioran si se lo deja expuesto al aire, sus componentes frutales se oxidan. Durante el proceso de elaboración, esto se desarrolla en forma gradual, por tal motivo, las bodegas guardan sus recaudos minimizando el contacto del mosto, del vino fermentado y del añejado inclusive empleando según la necesidad un gas inerte para protegerlo.
¿Cuánto tiempo deben de "respirar" los vinos?
Muchos amantes del vino sostienen que es necesario airear al vino joven para acelerar el proceso de maduración, permitiendo que las moléculas del aroma sean más sensibles al olfato y que se suavicen los vinos fuertes con alto contenido de tanino. La decantación de la botella —significa volcar el contenido en un recipiente—, es un método eficaz para airear un vino. Un vino cuanto más joven, es cuando más necesita ser aireado.
¿Se necesitan varias copas para beber diferentes vinos?
Desde ya que no sólo se necesitan dos tipos de copas, una para los espumosos, tipo champagne, y otra para el vino. Todas deben ser de cristal sencillo y delgado, incoloro y transparente para apreciar la gama de colores del vino. Las copas de champagne deben ser aflautadas y largas para que no se disipen las burbujas y los aromas se concentren. Lo ideal para la copa de vino es que tenga una amplia capacidad para que las moléculas aromáticas puedan concentrarse.
¿Cómo se distingue a los vinos secos de los vinos dulces?
La sequedad de un vino se debe a la ausencia de azúcar. Por lo tanto lo contrario sería un vino dulce. Esto se relaciona con la acidez indirectamente, ya que el azúcar enmascara la acidez de un vino, por eso los vinos dulces parecen ser más bajos en acidez de lo que realmente son.
¿Por qué el vino es un componente importante para la gastronomía?
Porque acentúa o eleva los sabores naturales de los alimentos, reduce el uso de sal, añade aroma, equilibra los sabores y agrega humedad. También se lo emplea como sazonador. El vino se evapora rápidamente durante la cocción y el sabor natural de la uva se mezcla con el de los alimentos. Cuando se reduce un vino, se intensifica su sabor, pero si se incorpora al final de la cocción retiene su sabor y aroma.
¿Cómo se sirve un vino espumoso?
Los vinos espumosos o champagnes deben servirse como aperitivos debido a que son vinos secos, sin embargo también pueden acompañar entradas o platos principales e inclusive algún postre.
La botella debe ser abierta justo en el momento en que se lo va a consumir. Verificar antes, la temperatura ideal para degustarlo, que es entre los 6° y 10°. Para mantener una temperatura constante colocar la botella en una frapera con agua y bastante hielo.
¿Cómo lograr que el corcho salga sin hacer ruido?
Sujetando la botella en un ángulo de 45°, retirando el bozal (estructura metálica que recubre el corcho), luego sujetamos la parte superior del corcho con el dedo pulgar, de manera que pueda controlarlo si éste pretende escapar, y con la mano sujetamos los bordes. Con la otra mano comenzamos a girar la botella. Sacamos de a poco el tapón, manteniéndolo siempre bien firme y a medida que comience a salir empujamos el corcho hacia adentro para retrasar su salida. El ruido que tiene que hacer el corcho al salir debe ser suave y delicado.
¿Qué son los vinos oxidados, uno picado o con gusto a moho?
La oxidación de los vinos se da comúnmente en los vinos blancos, por haber tenido contacto excesivo con el aire, así pierde sus características y se ajereza (su gusto y aroma se asemeja al jerez). Un vino está picado cuando es atacado por bacterias acéticas que lo transforman en vinagre. Su aroma se torna agrio, parecido a la acetona (quitaesmalte). En cambio, el gusto a moho no siempre se debe al corcho, sino a un compuesto (tricloroanisoles) que contamina el corcho y todos los recipientes por donde pasa el vino durante su elaboración. Por ese motivo es tan importante la higiene de toda la bodega. Son agentes no tóxicos que atacan el aroma y sabor del vino.
¿Cuál es el mejor lugar para comprar un vino?
Sin duda es la vinoteca, ahí usted encontrará personal que puede asesorarlo en cuanto al tiempo de guarda, temperatura de consumo, con que acompañarlo; pero a la vez sabe que el vino ha sido bien cuidado, es decir, que no sufrió cambios de temperaturas bruscos, descansa en un lugar con humedad controlada, no está expuesto a focos de luz fuertes o cualquier otro factor que pueda alterarlo, sobre todo si es un vino maduro para guardar en su pequeña bodega.
Fuente: hostlandia

Eliminación del SO2

Sistema para la Eliminación del SO2 del Vino Antes de su Consumo
If you've been unable to enjoy a glass of wine with dinner because of your sensitivity to the added preservatives, some good news is about to come your way.
Si ha sido incapaz de disfrutar de una copa de vino con la cena, debido a su sensibilidad a los conservantes añadidos al vino ademas de ser bactericida, una buena noticia ha llegado.
Margaret River winemaker, James Pennington has invented a unique device that reduces your chances of a preservative-induced reaction.
Margaret River enólogo, James Pennington han inventado un singular dispositivo que reduce las posibilidades de que un conservante, inducida por reacción, nos dañe la salud. PEWA.
Why such a device has been developed is because wine drinkers can suffer adverse reactions when consuming small, medium and large amounts of wine.¿Por qué este dispositivo ha sido desarrollado y se debe a que los bebedores de vino pueden sufrir reacciones adversas al consumir pequeñas, medianas y grandes cantidades de vino. The reactions most commonly expressed are headache, shortness of breath, sneezing, watery eyes, sinus congestion and dizziness.
Las reacciones más comúnmente expresadas son dolor de cabeza, falta de aire, estornudos, ojos llorosos, congestión sinusal y mareos. According to Mr Pennington, "Occurrence of these symptoms is most likely caused by the presence of preservatives in wine, specifically the widely used sulphur saltsSegún el Sr Pennington, "la aparición de estos síntomas es muy probablemente causado por la presencia de conservantes en el vino, específicamente el ampliamente utilizado sales de azufre." (anhídrido sulfuroso), el cual es nocivo para la salud en altas dosis, y no pudiendose hallar hasta la fecha un producto que cumpla tan a la perfección su rol.He says, "Wine producers have attempted to produce preservative free wines without great success. It's pretty much impossible to do, especially with white wine because the production of high quality wine is very dependant on the use of preservatives."Él dice, "los productores de vino han tratado de producir vinos sin conservantes, sin gran éxito. Es prácticamente imposible de hacer, sobre todo con el vino blanco debido a que la producción de vino de alta calidad es muy dependiente de la utilización de conservantes", como así los vinos de producciòn ilimitada, los que en su cosecha echa a granel no se clasifican las uvas entrando a la molienda uvas enfermas o en descomposición.
Given that the use of preservatives creates such discomfort for many consumers its removal is clearly important.
Dado que el uso de los conservantes se crea esa incomodidad para muchos consumidores su eliminación es claramente importante. With the PEWA system, wine is bottled under normal conditions with the free sulphur dioxide level within industry parameters.
Con el sistema PEWA, el vino se embotella en condiciones normales con el nivel de dióxido de azufre libre dentro de los parámetros de la industria. The invention was developed to remove the preservative immediately prior to consumption thereby allowing the wine to be manufactured and matured using standard practices. El invento fue desarrollado para eliminar el conservante inmediatamente antes de lo que permite el consumo de vino a la fabricación y maduración normal de las prácticas.
Fuente InfoWine

Coberturas Vegetales

Uso de las Coberturas Vegetales en Viñedos
Técnicos de la EEA Mendoza INTA investigan sobre la incidencia del uso de coberturas vegetales en el suelo y en el viñedo. Lo que sigue es una síntesis de las ventajas y limitaciones que puede aparejar su adopción y los factores que conviene evaluar al considerar la relación costo-beneficio. Se recomiendan especies para esta época.
Desde hace algunos años las prácticas de cultivo sustentables tales como el manejo integrado de plagas y enfermedades, la agricultura orgánica, la biodinámica y las buenas prácticas agrícolas, entre otras, comienzan a despertar la atención de nuestros viticultores.
El manejo del suelo mediante algún tipo de cobertura vegetal en ciertos momentos del ciclo de cultivo es una práctica cada vez más habitual en los viñedos, ya que resulta determinante en la sustentabilidad de la producción. En nuestra zona, las causas de la adopción de coberturas están principalmente asociadas a la búsqueda de una alternativa frente a los tradicionales sistemas de manejo cultural mediante arado o rastra y la aplicación integral de herbicidas. Los sistemas de manejo de suelo descubierto, por labranza y aplicación de herbicidas, son más susceptibles a la erosión hídrica y eólica, con problemas de compactación e infiltración del agua en el suelo. En un suelo descubierto, las partículas que lo forman son susceptibles a formar una costra superficial que, ante el contacto con el agua se dispersa impidiendo la correcta infiltración del agua en el perfil. Esto provoca la demora en el ingreso de la maquinaria para la realización de operaciones importantes. Anticipar el ingreso de la maquinaria agrícola en condiciones de excesiva humedad de suelo genera un aumento de la compactación del mismo.
En general nuestros suelos poseen bajos contenidos de materia orgánica, uno de los elementos fundamentales para el aumento de la porosidad, lo que favorece la infiltración del agua y la aireación de las raíces. Se ha detectado que la utilización de una cobertura vegetal permanente en el viñedo aumenta el contenido de materia orgánica y nitrógeno en las primeras capas de profundidad de suelo.
Potenciales ventajas del uso de coberturas vegetales
- Anticipar el ingreso de los operarios y el equipamiento al viñedo, luego de lluvias y/o riegos.
- Reducir la incorporación de polvo a los racimos durante la cosecha mecanizada de las uvas.
- Reducir el uso de agroquímicos y, por ende, de la contaminación ambiental.
- Disminuir la erosión hídrica y eólica.
- Mantener y mejorar la estructura del suelo.
- Aumentar la capacidad de retención de agua.
- Reducir la compactación.
- Aumentar la infiltración del agua en el suelo.
- Aumentar el contenido de materia orgánica y de nutrientes.
- Disminuir el lavado de nitrógeno.
- Incrementar la actividad biológica del suelo.
- Regular el crecimiento vegetativo y la producción.
- Aumentar la calidad enológica de uvas y vinos.
- Contribuir al control de malezas.
- Disminuir la incidencia de enfermedades de canopia.
- Limitar la multiplicación de nemátodos.
Potenciales limitaciones
Entre las principales limitaciones se pueden mencionar la excesiva competencia por agua y nutrientes, que puede ser perjudicial en situaciones en donde el recurso hídrico es escaso o en viñedos de poco vigor. El viticultor, sin embargo, dispone de estrategias de manejo que permiten limitar esta competencia, por ejemplo seleccionando especies menos agresivas, reduciendo el ancho de la cobertura, manteniendo cobertura interfilar por medio, entre otras prácticas recomendadas.
La mayor susceptibilidad a heladas es otra de las potenciales desventajas (ver recuadro).
Las coberturas vegetales y la calidad de las uvas y el vino
El mantenimiento de una cobertura vegetal permanente ejerce cierta competencia con la planta de vid. Si el manejo es racional de acuerdo a las características del viñedo, esta competencia ayuda a mantener un equilibrio vegetativo-productivo adecuado para lograr un alto potencial enológico de las uvas. Controlando el exceso de vigor se mejora el microclima a nivel de racimos y la maduración de las bayas. En estos casos la disminución de rendimientos está en alrededor del 30%.
Se ha comprobado, asimismo, un aumento de antocianos y polifenoles totales en variedades tintas, vinos que han sido los preferidos por los degustadores y con mayor tipicidad varietal.
En algunas variedades blancas se ha detectado, en otras regiones del mundo, un defecto aromático que estaría relacionado a la deficiencia de nitrógeno en los mostos, por lo que habrá que dedicar especial atención a los tenores de nitrógeno asimilable de estas cultivares para realizar una corrección acertada en bodega.
Epoca de siembras en el viñedo
Una vez que finaliza el período de riesgo de heladas tardías se está en condiciones de realizar la siembra de especies anuales estivales tales como el sorgo del Sudán, el mijo o la moha. Las especies perennes, como el ray-grass, las festucas, el agropiro alargado, la cebadilla criolla o los tréboles, entre otras, se pueden sembrar antes ya que toleran las bajas temperaturas. Aunque en este caso son más recomendadas las siembras otoñales, para tratar de escapar al estrés provocado por temperaturas muy elevadas o demasiado bajas. En el otoño se siembran las especies anuales invernales tales como la avena, el centeno, la cebada y la vicia.
Relación costo-beneficio
Las ventajas del uso de las coberturas vegetales pueden percibirse a corto plazo, particularmente en cuanto a la mejora en la calidad de las uvas y del vino. Pero las modificaciones en la fertilidad del suelo, no tan visibles para el productor, se producen a mediano y largo plazo.
A la hora de evaluar los costos de su implementación en relación a sus beneficios habrá que tener en cuenta todos los factores que intervienen.
En el análisis de costos se verifica que un manejo con una cobertura perenne en el interfilar es menos oneroso que el manejo mediante la aplicación de herbicidas. La utilización de especies anuales resulta ser la más costosa. Sin embargo los beneficios de anticipar el ingreso de la maquinaria para efectuar los tratamientos fitosanitarios en tiempo y forma, o el hecho de no afectar los niveles de producción justifican ampliamente la utilización de una cobertura anual.
Las coberturas vegetales y las heladas
Se ha comprobado que un suelo con cobertura vegetal resulta más susceptible a las heladas respecto de uno descubierto. En ensayos se ha detectado una diferencia de -0,5 °C y hasta -0,9°C. Las heladas de significación han producido daños tanto en plantas de viñedos con cobertura vegetal como en las de suelo descubierto, aparentemente los daños son algo más notables en la primera consideración. No obstante existen formas de limitar ese riesgo mediante técnicas de manejo de la cobertura vegetal. En esta época es conveniente mantener la cobertura segada de 8 a 10 cm de altura. Se pueden limitar los anchos de siembra de la cobertura, realizar siembras interfilar por medio, entre otras. También se recomienda mantener el suelo húmedo. Con estas prácticas se busca bajar el techo de inversión térmica, mejorar el calentamiento del suelo y acumular la energía solar.

Alberto Alcalde...

El que rebautizo los Viñedos en Argentina.
Alberto Alcalde fue quien, en los ’60, ordenó y les puso el nombre correcto a las variedades de vid, que estaban cambiadas desde la época de los inmigrantes. En una botella de Malbec había Cabernet. Una de Merlot atesoraba un Pinot Noir. Así fueron las cosas hasta los años ’60, cuando los cepajes eran bautizados según el talante o la intuición del viñatero. No era obra de la malicia tal desbarajuste, sino que, como cuenta el ampelólogo Alberto Alcalde, “los inmigrantes trajeron a estas tierras las vides e hicieron uso de ellas, pero no sabían sus verdaderos nombres. Ahí vinieron los errores, porque nadie era un investigador ni nada, sólo hacían un uso de la planta”…
Alcalde –junto con otros apasionados como José Vega y Wigberto Cinta– hizo una tarea de hormiga desde principios de los ’70, metiéndose entre surcos de viña con su libreta de notas y su cámara de fotos, registrando hojas, brotes y sarmientos para citar con exactitud las variedades en las etiquetas de las botellas. De eso se trata la ampelología, la ciencia a la que Alcalde le dedicó su vida.
Así fue, paso a paso, que Alcalde puso a cada variedad su nombre preciso según exhaustivos manuales que él mismo estudió primero y trajo de Europa tras sus viajes. Pocos entre los miles que hoy consumen vino a diario saben que este hombre, vecino de Godoy Cruz, es quien hizo que cualquiera sepa hoy que el Merlot que tiene guardado es Merlot; el Cabernet, Cabernet; el Malbec, Malbec, y así con todos los varietales.
–Lo que usted hizo por la vitivinicultura es muy importante…
–No, no. Usted ya viene con una idea… pero yo no soy un personaje ni una persona especial. Soy una persona vulgar, sólo hice mi trabajo, que es lo que todo el mundo tiene que hacer. Yo no soy interesante, no sé porqué me quieren hacer una nota a mí.
Así arrancó la entrevista con UNO, y hay que decir que la modestia de Alcalde es harto incómoda para cualquier periodista, siempre atento a la frase rimbombante que irá a parar al título o a la verba florida que lo ayudará a confeccionar la nota para los lectores.
– ¿Cómo eran esos tiempos en que no había conocimiento de los cepajes en Mendoza, en Argentina?–Los inmigrantes españoles e italianos traían plantas y en todos lados proliferó la viña. Pero esas plantas eran una especie de yuyos y la gente no tenía la menor idea de cómo se manejaban. Pero resulta que la planta tiene sus especies y dentro de éstas hay muchas variedades, que son muy distintas y producen vinos diferentes, por eso es importante la variedad. Acá teníamos las variedades todas confundidas. Nosotros nos pusimos a estudiar con bibliografía y vimos que estaban los nombres equivocados. Y cuando uno estudia se le meten las variedades en la cabeza: tienen un tronquito, un sarmiento diferente, una hoja, un brote particular. Antes, acá te vendían Merlot y no era Merlot.
– ¿Cuántas variedades registró?
–Más de 50, creo que fueron 57. Ahora hay una abundante bibliografía, pero en ese momento sólo estaban los libros del Primer Mundo. Hay muchísimas variedades, pero lamentablemente eso se fue perdiendo, ahora a los bodegueros no les interesa demasiado investigar en probar vinos con nuevas variedades.
– ¿Por qué pasa eso?
–Y… por una cuestión comercial. Si venden Malbec y Cabernet y les va bien, y la gente está contenta porque se hacen buenos vinos, ¡qué se van a poner a experimentar! Hoy algunas bodegas están empezando de nuevo a reflotar algunas variedades. Por ejemplo la Bonarda (ver aparte). Podríamos saber algo más de estas variedades, pero tampoco se les puede pedir a los bodegueros que investiguen. Ni la Patria ni Mendoza se ven perjudicadas por esto, así que…
– ¿Cree que en eso de la degustación y de todo el boom del vino hay un poco de verso?
–Y sí, sí, yo creo que hay mucho de verso, que la degustación es una cosa muy personal. Muchas veces la gente ve una botella de un vino a 50 pesos y dice “¡uy, que buen vino!”, y no es tan bueno.
–Usted no cree haber hecho un trabajo importante, pero en muchos lugares leen sus libros como una Biblia…
–Son libros que han publicado y usado en todos lados porque tienen todos los detalles para reconocer las variedades. La descripción la tomé de bibliografía de Europa, y así iba descubriendo yo las que estaban mal llamadas. Veía las hojas de Merlot y me daba cuenta comparándolas con los libros de que no era Merlot. Ahí está mi intervención, buscar hoja por hoja entre las fincas. Pero hubo muchas casualidades en esta historia, muchas casualidades. Uno tiene la variedad en la cabeza, pero no es nada especial.
Fuente: Gabriela Valdés Diario Uno

Interacción entre…

Interacción entre anhídrido sulfuroso, polifenoles y oxígeno en el sistema vino: rol central del hierro y del cobre
Para comprender mejor los mecanismos de acción del anhídrido sulfuroso en el vino se estudió su cinética de oxidación en un sistema modelo en condiciones de saturación de oxígeno. El SO2 solo no es oxidado de forma significativa.Si en el sistema se introducen cobre o hierro se asiste a una lenta oxidación y a un leve pero significativo incremento del anhídrido sulfuroso combinado: la observación confirma la existencia de un fenómeno de inducción radicálica, en el que los metales catalizan la formación de radicales suficientemente fuertes como para oxidar el etanol en acetaldehído.
El aumento del anhídrido sulfuroso combinado con el acetaldehído no se verifica si en el sistema se introduce también el 4-metil-catecol, lo que demuestra la capacidad de los polifenoles para reaccionar con los radicales intermedios impidiendo la oxidación del anhídrido sulfuroso en el vino. También con concentraciones de catecol tales como para inducir una capacidad reductiva en el vino tinto, no se verificó oxidación del SO2 en ausencia de cobre y hierro: si el catecol se hubiese oxidado, habría generado peróxido de hidrógeno que reacciona con el anhídrido sulfuroso. En presencia de uno de los dos metales, se asistió a un significativo aumento de la oxidación del anhídrido sulfuroso, proporcional a la concentración de catecol.
Los resultados demuestran que la importancia crucial de los metales a la hora de permitir la oxidación de los polifenoles y que la velocidad de consumo del anhídrido sulfuroso depende de la velocidad de oxidación del catecol. La presencia contemporáneamente de los dos metales es la causa de un fuerte incremento de la velocidad de oxidación, proporcional a la concentración ce. Parece por tanto que el cobre, al interaccionar con el oxígeno, facilita el ciclo redox del hierro. Las pruebas realizadas con un vino real, imitando las condiciones del esperimento, han dado resultados concordantes con respecto a la oxidación observada del anhídrido sulfuroso

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