¿Roble Francés o Americano?
De la elección de la barrica depende la calidad del vino, habitualmente este se envejece en barrica de roble francés o americano
La crianza de los vinos se hace en barricas de roble. Se utilizan principalmente dos orígenes de roble: el francés (Quercus petrae) y el americano (Quercus alba); aunque en los últimos años se están introduciendo maderas de otras procedencias, como por ejemplo, de los países del Este (Hungría, Rumanía y Rusia).
La gran diferencia entre las barricas de roble francés y las de roble americano, aparte del precio de adquisición, mucho más caras las primeras, es el aporte aromático que transmiten al vino.
El roble francés presenta aromas y matices más suaves, son aromas especiados y balsámicos. Esta madera aporta más tanino (compuestos responsables de la estructura del vino) al vino, mientras que el americano transmite aromas más intensos, como vainilla y coco. Es decir el roble francés respeta más al vino aromáticamente ya que sus aromas son más discretos mientras que los aromas del roble americano se perciben de una manera más intensa. En función del tipo de vino a elaborar dependerá el uso de una u otra tipo de madera.
La elección de la barrica es crucial en la bodega, ya que de esa decisión dependerá el producto final, la calidad del vino. Es importante tener en cuenta que la madera es un elemento muy decisivo en la evolución del vino, ya que además de aportar a éste aromas más complejos contribuye a estabilizar su color. Ante todo, una buena madera debe caracterizarse por respetar al vino.
Fuente: Helena Sánchez Monge
La crianza de los vinos se hace en barricas de roble. Se utilizan principalmente dos orígenes de roble: el francés (Quercus petrae) y el americano (Quercus alba); aunque en los últimos años se están introduciendo maderas de otras procedencias, como por ejemplo, de los países del Este (Hungría, Rumanía y Rusia).
La gran diferencia entre las barricas de roble francés y las de roble americano, aparte del precio de adquisición, mucho más caras las primeras, es el aporte aromático que transmiten al vino.
El roble francés presenta aromas y matices más suaves, son aromas especiados y balsámicos. Esta madera aporta más tanino (compuestos responsables de la estructura del vino) al vino, mientras que el americano transmite aromas más intensos, como vainilla y coco. Es decir el roble francés respeta más al vino aromáticamente ya que sus aromas son más discretos mientras que los aromas del roble americano se perciben de una manera más intensa. En función del tipo de vino a elaborar dependerá el uso de una u otra tipo de madera.
La elección de la barrica es crucial en la bodega, ya que de esa decisión dependerá el producto final, la calidad del vino. Es importante tener en cuenta que la madera es un elemento muy decisivo en la evolución del vino, ya que además de aportar a éste aromas más complejos contribuye a estabilizar su color. Ante todo, una buena madera debe caracterizarse por respetar al vino.
Fuente: Helena Sánchez Monge


