Nuevas Variedades

Investigan nuevas variedades de vid para elaborar vinos con menos alcohol
La Consejería de Agricultura y Agua de Murcia, a través del Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario (IMIDA) investiga nuevas variedades de vid para elaborar vinos con una menor graduación alcohólica manteniendo al mismo tiempo todos sus atributos de calidad. La investigación forma parte del programa de mejora genética de la uva de vinificación.El trabajo fue presentado durante la XXIII Jornada de transferencia de resultados de la investigación en viticultura y enología, del grupo formado por el Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario (Imida) y la Universidad de Murcia (UMU) celebrada en el CIFEA de Jumilla el pasado 23 de junio. Otros trabajos expuestos durante la jornada fueron 'Determinación de un método objetivo para clasificar las uvas de vinificación en función de su calidad'; y 'Perfil flavonoide de híbridos tintos y blancos de Monastrell x Syrah'. Presencia de aminas biógenas en los vinos de las D.O. de la Región de Murcia'; 'Optimización del color en vinos de Monastrell: técnicas de maceración en frío'; 'Caracterización Fenotípica de una Progenie de Monastrell x Syrah'; 'Relación entre la composición de la uva y del vino en uvas de las cosechas 2006, 2007 y 2008 en la Región de Murcia' y 'Efecto del riego PRD en la calidad de las uvas de Monastrell'.
Fuente: Agrocope

Botella Eco-Friendly

Como otra manera de avanzar en la búsqueda de vinos amigables para el medioambiente, una compañía australiana produjo una serie de botellas de aluminio para vino.
Brightlite es una irrompible botella de aluminio sellada con una tapa screwcap.
Pesa menos de un tercio del peso normal de una botella de 750 ml. de vidrio y no sólo enfría el vino cinco veces más rápido que el vidrio sino que además previene que cualquier rayo de luz UV lo afecte.
Y como el aluminio tiene un mejor valor reciclable que el vidrio, la mayor parte es re-usable.
Esto sigue a la noticia de que Tesco y Morrison están embotellando sus vinos en envases de vidrio más liviano, ahorrando así no sólo 6.000 toneladas de vidrio al año, sino que reduciendo también las emisiones de dióxido de carbono de los vehículos que se necesitan para transportar las botellas.
La línea Brightlite incluye un tinto frutoso, un blanco y un rosé nombradas simplemente por su color, con un residuo dulce más alto de lo normal. La primera producción completa fue comprada por el supermercado australiano Coles.
Los hombres detrás de la marca, Jarrod Myles y Michael Bright, co directores de JMB Beverages, dijeron que tener un único punto de venta es esencial para entrar al ya saturado mercado de las bebidas.
Como una estrategia para llegar a los locales nocturnos, la pintura en el exterior de la botella también brilla en la oscuridad.
La etiqueta poco compleja, detallando sólo el nombre de la marca, color, volumen de alcohol y la palabra “reciclable”, es deliberadamente un mercado minoritario; 50% del consumo de vino de Australia es de vino bag-in-box.
Fuente: Vendimia.cl

Los Vinos Kosher Españoles

Los vinos kosher españoles cautivan al consumidor estadounidense
Los productos agroalimentarios aptos para la comunidad hebrea continúan ganando adeptos fuera de nuestras fronteras, un hecho que beneficia a las bodegas españolas con intereses en los mercados internacionales.La industria nacional del vino ha sido testigo en los últimos años de una profunda transformación cualitativa, caracterizada por una rápida capacidad de adaptación y respuesta a todo tipo de públicos y exigencias. Esta circunstancia, entre otros factores, ha posibilitado su apertura masiva a los mercados internacionales.
La combinación de modernas técnicas de enología con otras prácticas más artesanas y costumbristas, incluso culturales y religiosas, ha posibilitado que los caldos españoles se hayan asentado en el exigente mercado kosher estadounidense. Recientemente, el prestigioso rotativo “Chicago Tribune” recomendaba en sus páginas los vinos kosher españoles como “la mejor elección, en términos calidad-precio, para la celebración de las festividades religiosas que marca el calendario judío”.
Este hecho es resultado de la excelente calidad del producto vinícola nacional y un reflejo directo del interés del mercado norteamericano por los caldos -y resto de productos agroalimentarios- españoles, circunstancia a la que no ha podido escapar el segmento kosher (productos aptos para su consumo por la comunidad hebrea al haber recibido la certificación rabínica). A pesar de que la producción kosher nacional es prácticamente testimonial, cabe resaltar la creciente importancia que están adquiriendo sus vinos en los mercados exteriores, ya que se trata, según el presidente de la Kosher Wine Society (Sociedad de Vinos Kosher de Nueva York), Aron Ritter, “de caldos que merecen la pena, ya que armonizan estupendamente con los alimentos que tradicionalmente se sirven y degustan en el Seder Pascual y el resto de celebraciones litúrgicas”.Y esto lo sabe muy bien la cooperativa vinícola tarraconense de Capçanes, pionera en España en la elaboración de vino kosher. Su ‘Peraj Ha’abib’ (‘Flor de Primavera’) se ha convertido, por méritos propios, en uno de los caldos de referencia para la comunidad hebrea, obteniendo el calificativo “de mejor vino kosher del mundo no vinificado en Israel” por numerosos prescriptores de opinión especializados. Además, su producto estrella es uno de los pocos vinos con permiso de importación en Israel.Capçanes ha sabido aceptar el reto que supone la oportunidad de elaborar un producto totalmente diferente, ceñido a unos estrictos preceptos religiosos y a un riguroso proceso de elaboración, sin perder de vista el referente de la calidad, elemento que les ha dotado de una notable proyección internacional. Así, la bodega es responsable de la elaboración del primer vino kosher en suelo español desde la expulsión de los judíos en el año 1492, una apuesta que les ha procurado, hoy en día, unas cifras de exportación cercanas al 75% de su producción (anualmente procesan cerca de 25.000 botellas de kosher), permitiendo a la cooperativa estar presente con sus caldos en más de 35 países del mundo, tal y como afirma su directora de Marketing, Sandra Aulló.En la actualidad, Estados Unidos y, en especial la numerosa comunidad judía de Nueva York, copa el 40% del volumen de sus exportaciones, sin olvidar el papel que juegan en sus labores de comercialización y venta los mercados de Israel, Reino Unido y Alemania. Los objetivos a corto y medio plazo pasan por posicionarse con fuerza en los mercados asiáticos (Tailandia, Corea del Sur, China y Filipinas, fundamentalmente). Para ello, instrumentarán una serie de acciones promocionales centradas, básicamente, en la participación en ferias internacionales de referencia (Vinexpo, etc.) y el fomento del enoturismo.Excelentes perspectivas de crecimiento. Conscientes de que se trata de una magnífica oportunidad comercial, varias bodegas españolas de diferentes regiones vitivinícolas y denominaciones de origen (Tagonius en Madrid; Elvi Wines en la Ribera del Júcar; o Ramón Bilbao en Haro, provincia de La Rioja, por citar algunas de las más conocidas) se han lanzado a la elaboración de vinos kosher (puros), aquellos ritualmente aptos para la religión judía y que están permitidos por el Kashrut, el conjunto de estrictas normas de higiene y reglas alimentarias prescritas por la Torá, libro de la Ley de los judíos. Todas ellas han asumido satisfactoriamente el desafío de elaborar unos caldos claramente diferenciados, sabedoras de la importancia que el vino desempeña en la liturgia hebrea (su significado se asocia a la “Acción de Gracias”, ya que representa la prosperidad que consiguieron al establecerse en la “Tierra Prometida” asignada por Dios). Por ello, han decidido centrar parte de su producción en la confección de unos vinos que, para lograr su certificación, deben cumplir obligatoriamente con unos estrictos controles en su proceso de producción, en el que intervienen, únicamente, las manos de judíos ortodoxos.
Pero el consumo de productos kosher va más allá del vino y de la propia comunidad judía. Actualmente, el disfrute de los alimentos y bebidas que cumplen los preceptos sagrados hebreos ha dejado de ser patrimonio exclusivo de los seguidores del judaísmo, y no resulta extraño que los alimentos certificados (obtenidos bajo una rígida normativa y férreos procesos de elaboración) hayan ganado una significativa cuota de mercado. Nos encontramos, pues, con un segmento en pleno proceso de expansión que presenta altas tasas de crecimiento en los últimos ejercicios.
Por ejemplo, los datos recogidos en el último informe de la consultora Mintel International y publicados por la revista especializada “Specialty Food Magazine” sobre el mercado de los productos kosher en Estados Unidos resultan muy significativos y alentadores. El volumen de negocio alcanzó los 12.500 millones de dólares (9.210 millones de euros) en 2008, con un repunte en la última década cercano al 15% anual. Por otra parte, cabe reseñar que hay cerca de 110.000 productos certificados en el mercado local, y cada año se suman en torno a 2.000 referencias gastronómicas más.Del mismo modo, Mintel sugiere que el mercado de alimentos kosher está creciendo “no tanto por motivos religiosos, sino porque consumidores de diversas procedencias sociales tienen la percepción de que este tipo de productos son más seguros e indican su composición, procesamiento, envasado y empaquetado de forma más clara”. Así pues, nos encontramos con un perfil que ya no se circunscribe únicamente al integrante de la comunidad judía, sino que también incorpora a otro tipo de clientes, como vegetarianos, personas afectadas por alergias o intolerancias alimentarias y aquellos más preocupados por un mayor nivel de seguridad e higiene en la preparación y fabricación de la comida y la bebida que han de consumir. Y esta es una circunstancia de la que podrían beneficiarse todas aquellas compañías españolas con intereses en la industria agroalimentaria y en el sector de la restauración.
Por lo pronto, el Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX) continúa ejecutando una campaña muy activa en materia de promoción del sector vitivinícola español a través de Vinos de España (Wines from Spain), la marca creada por ICEX para agrupar las actividades promocionales orientadas a difundir los vinos españoles en el exterior.
Fuente: ICEX

Reglas de Oro para la Conservación del Vino

A continuación exponemos un decálogo práctico de las condiciones requeridas por los armarios climatizados, bodegas, bodegas climatizadas... para la correcta conservación del vino. El vino de crianza, como ser vivo que es, va evolucionando lentamente, esto, lo ha podido hacer sin problemas en las bodegas que el hombre ha construido para tal fin y donde alcanza su máxima expresión. Hoy en día, la mayoría de la población se concentra en grandes ciudades donde escasean las casas o locales que tengan un sótano o bodega en condiciones, esto es, que esté aislado tanto de la luz natural, como de las vibraciones, que tenga una temperatura relativamente baja y que la humedad relativa sea medianamente alta (entorno al 70%), sin olvidar otros detalles como que no deben de haber corrientes de aire... Para solventar este problema, fueron surgiendo distintas alternativas de armarios climatizados - bodegas climatizadas, hasta que a mediados de 1998 y tras más de dos años de estudio, OAK presento su solución al mercado, los Armarios Bodega, que además de refrigerar el vino, lo hacían mediante un sistema que no producía vibraciones, al contrario de las soluciones que se encontraban en el mercado y que se basaban fundamentalmente en sistemas de compresión. A continuación vamos a enumerar las condiciones básicas para la conservación del vino tinto, pues es más delicado y exigente que rosados, blancos y cavas, exceptuando, eso sí, ciertos blancos de crianza en barrica. 1º Total ausencia de vivraciones
Estas son muy perjudiciales para el vino tinto, no tanto para los demás, pues producen la llamada fatiga del vino. Es por ello, que deben evitarse completamente, especialmente las que se producen de forma regular y continuada en el tiempo. Por lo tanto, sistemas que producen vibraciones, aunque utilicen sistemas para reducirlas, no son adecuados, pudiéndose utilizar éste tipo de armarios climatizados para otros tipos de vinos. Por otro lado, tenemos las vibraciones provenientes del exterior, por lo que no es aconsejable ubicar el armario climatizado en un lugar donde se produzcan de forma regular. Para las que se produzcan de forma ocasional es recomendable tener sistemas que amortigüen y reduzcan estas. Para ello, OAK utiliza estanterías de roble macizo.
2º Temperatura
Ésta ha de ser relativamente baja, dado que la velocidad de la reacción química aumenta con la temperatura, provocando, a partir de cierta temperatura (depende del vino en cuestión) una maduración precoz y la alteración del color del vino, en cambio, un temperatura excesivamente baja produce depósitos tártricos. Siendo pragmáticos, y, analizadas decenas de opiniones de expertos del vino, diremos que para los crianzas/reservas la temperatura de almacenamiento más equilibrada/correcta está entre 14 y 16ºC. Por otro lado y tanto o más importante que lo anterior es que no se produzcan cambios bruscos de temperatura mayores de 1 o 2 grados de temperatura. Es por ello, que en sistemas como algunos de los llamados multitemperaturas (que en un mismo habitáculo disponen de un rango de temperaturas que van desde unos 2º hasta unos 17ºC) se puede dar el caso de que por la acción de abrir y cerrar la puerta las distintas bolsas de aire se desplacen y produzcan fácilmente fluctuaciones mayores a dos grados perjudicando la calidad del vino. En línea, con lo antes mencionado, hay que indicar que los sistemas han de ser capaces de enfriar de una manera lenta y progresiva la primera vez que se ponen en funcionamiento o cuando este a permanecido cierto tiempo desconectado.
3º Humedad relativa
El mantenimiento de una higrometría adecuada es bastante importante, de hecho, tanto el exceso como el defecto implican problemas. Es por ello que un rango adecuado de conservación estaría entre el 65% y 75%. Una Humedad Relativa baja (menor de un 60%) provoca que el corcho se seque y contraiga permitiendo un pernicioso contacto directo del vino con el aire. Por otro lado, un exceso de humedad (mayor de 80%) puede producir moho y en consecuencia malos olores y bacterias perjudiciales para el vino, además de, perjudicar gravemente las etiquetas de las botellas.
4º Circulaciòn continua/uniforme del aire
Para evitar la formación de bolsas de aire a distintas temperaturas y garantizar que la temperatura y humedad sea uniforme a lo largo del armario.
5º Posicionamiento de la botella
Es fundamental que el corcho permanezca húmedo también en su parte interior, por lo que es necesario que esté en contacto con el vino, de ahí, la necesidad de que el vino se almacene en posición horizontal. Además, una pequeña inclinación permite que los sedimentos se depositen en el fondo. Por lo que, lo ideal, sería que las botellas se encuentre en posición horizontal con una inclinación de entorno al 5%. Por otro lado, no conviene perturbar el reposo del vino de manera innecesaria, siendo mas que aconsejable el uso de botelleros individuales y evitar mover varias botellas (sobretodo las más añejas) y marear el vino, para sacar una sola.
NOTA: Las condiciones del punto 1º 4º y 5º sólo se consiguen totalmente con el sistema de botelleros verticales OAK de nuestros armarios. Más detalles en la descripción de nuestro armario bodega.
6º Oscuridad absoluta
Es lo aconsejable y en el fondo lo ideal, pues la luz natural potencia la oxidación del vino, fenómeno conocido como sabor a luz o a oxido. Por motivos comerciales y/o estéticos el mercado ha demandado armarios dotados con puertas de cristal. Estos han de llevar necesariamente un filtro antirayosultravioletas, pues estos son muy dañinos para el vino. Además es recomendable que estos armarios se ubiquen en lugares libres de la exposición directa a la luz natural. Por último indicar, que la luz perjudica especialmente el color... de vinos blancos y espumosos, además los primeros están normalmente en botellas transparentes.
7º Aislantes
De cara a reducir las perdidas de calor o frío estos son cruciales haciendo de barrera térmica, permitiendo así el esfuerzo refrigerador del sistema de climatización.
8º Duración óptima en los armarios bodega
Ésta empieza por elegir bien el lugar de compra, por eso hay tener mucho cuidado con comprar en las tiendas de vino que no tienen las botellas climatizadas, pues la vida de sus vinos se habrá acortado.
Los aromas y buqués de los vinos afloran a la temperatura adecuada, y que de acuerdo con la mayoría de los expertos coincide con la siguiente:
9º Temperaturas de servicio
Los aromas y buqués de los vinos afloran a la temperatura adecuada, y que de acuerdo con la mayoría de los expertos coincide con la siguiente:
Finos de Burdeos / G. Reservas Españoles 17-18 ºC
Ciertos Reservas Españoles 16-17 ºC
Borgoñas / Oportos añejos / Rhône 16 ºC
Crianzas españoles 14/16 ºC
Burdeos normales 12/14 ºC
Tintos franceses corrientes 12/14 ºC
Tintos Ligeros españoles 12/14 ºC
Elección de los armarios climatizados - bodegas climatizadas
Eviten aquellos que crean vibraciones (como los que llevan compresores), eviten aquellos que se pueda sufrir cambios bruscos de temperatura... en definitiva, elijan aquellas bodegas climatizadas que cumplan con todas las condiciones expuestas y después a disfrutar del vino.

Desarrollan Método de Análisis para Identificar la Denominación de Origen del Vino

El investigador de la Universidad de Extremadura del área de Toxicología de la facultad de Veterinaria, Guillermo García Rodríguez, ha elaborado su tesis doctoral sobre los "Niveles de elementos inorgánicos en vinos de las Denominaciones de Origen Méntrida, Rías Baixas y Ribera del Guadiana: estudio comparativo y caracterización", dirigida por el profesor Marcos Pérez López.
El estudio desarrolla un método de análisis de los vinos que permite identificar mediante la medida de su contenido mineral a qué denominación de origen pertenece dicho caldo, evitando así posibles fraudes al consumidor. Se examinaron las concentraciones de los siguientes elementos inorgánicos: aluminio, arsénico, bario, boro, cadmio, calcio, cobalto, cobre, estroncio, fósforo, hierro, litio, magnesio, manganeso, níquel, plomo, potasio, sodio, vanadio y zinc en vinos tintos, rosados y blancos de tres Denominaciones de Origen procedentes de áreas de la geografía española diferentes: “Méntrida” (Castilla la Mancha), “Ribera del Guadiana” (Extremadura) y “Rias Baixas” (Galicia). Las concentraciones más elevadas a la media correspondieron a: D.O. Méntrida: cadmio, cobalto, litio, estroncio y vanadio; D.O. Rías Baixas: arsenio, calcio, manganeso, sodio, plomo y zinc y D.O. Ribera del Guadiana: aluminio, boro, bario, cobre, hierro, potasio, magnesio y níquel. “No obstante, resulta conveniente decir que las concentraciones medias de todos los vinos presentes en el estudio no resultan peligrosas para el consumo moderado (350 ml de vino semanales), representando aproximadamente el aporte máximo a la Ingesta Tolerable Semanal Provisional (ITSP) para este consumo de cualquiera de los vinos estudiados en una persona de 70 kg de peso: 2,60% de As, 1,20% de Cd y 1,58% de Pb.” apunta Guillermo García. Los vinos en los que no se superó ningún límite de los elementos tóxicos fueron los pertenecientes a la D.O. Ribera del Guadiana. Es importante determinar los niveles de distintos elementos inorgánicos, algunos de ellos potencialmente tóxicos, que pueden presentarse en un vino. La legislación establece unas cantidades máximas admisibles de algunos de ellos en los alimentos, pudiéndose relacionar con la toxicidad generada en el organismo humano. Por otra parte, también es de suma importancia conocer los niveles de ciertos elementos esenciales no tóxicos, para determinar su influencia en la dieta y sus posibles efectos toxicológicos cuando se presentan en altas concentraciones. Metodología El estudio de caracterización de los vinos se realizó mediante técnicas quimiométricas, concretamente se hizo en primer lugar un análisis de componentes principales y posteriormente se realizó la función lineal discriminante. En el conjunto de los vinos muestreados, los elementos que resultaron con mayor significación estadística dentro de la función discriminante y por tanto con más valor de diferenciación correspondieron a: bario, cobre, litio, magnesio, manganeso, plomo, estroncio y zinc, siendo especialmente más determinantes los contenidos de litio, estroncio y zinc. En función del contenido de estos elementos se pudo llegar a diferenciar los vinos distinguiendo cuál de las muestras pertenecía a una determinada Denominación de Origen. En otros estudios realizados sobre el contenido de mineral en vinos y su diferenciación, coinciden en que al menos estuvo presente uno de los siguientes elementos inorgánicos con mayor poder discriminante: bario, litio, magnesio, manganeso, plomo y estroncio. En la elaboración de la tesis se hizo también una puesta a punto de la técnica de pretratamiento para la destrucción de la materia orgánica del vino, comparando la digestión por vía seca y la digestión por vía húmeda, resultando más efectiva para determinar el contenido mineral de los vinos la digestión por vía húmeda.
Fuente: Universidad de Extremadura

Contaminación Bacteriana

Contaminación bacteriana de los vinos y métodos para minimizarla
Las bacterias forman parte del ecosistema microbiano natural del vino y desempeña un papel importante en la vinificación al reducir la acidez del vino y contribuir a su aroma y sabor. Por otro lado, pueden provocar numerosos problemas de contaminación no deseada, que afectan a la calidad y el valor del vino. Las bacterias lácticas, especialmente Oenococcus oeni, contribuyen positivamente a las características sensoriales del vino, pero otras especies, como Lactobacillus sp. y Pediococcus sp pueden producir compuestos volátiles indeseables. Algunas consecuencias de la contaminación bacteriana de los vino son gusto a moho, sensación de amargor, notas a geranio, acidez volátil, sensación aceitosa-viscosa, y notas a mantequilla. La gestión de las contaminaciones bacterianas pueden ser tan sencilla como el control de la acidez del vino o la adición de anhídrido sulfuroso. Pero para el control de las bacterias más difíciles, existen numerosas tecnologías que pueden ser estudiadas que incluyen campos electromagnéticos pulsados, presión ultra elevada, ultrasonidos o radiaciones UV, y productos naturales como bacteriocinas y lisozima.
Fuente: Info Wine

La Madera de Poda de las Cepas Nunca Debe Quedarse en la Finca

Poda. La labor tiene como razón principal disponer la planta para que en el próximo ciclo de cultivo, genere una producción adecuada de fruta, tanto en calidad como en cantidad. Cada variedad tiene unas características específicas en cuanto a los parámetros de número de racimos (índice de fertilidad), tipo de éstos, tamaño de bayas, etc. La poda influye en ellos, de forma que, para variedades de índice bajo, deben realizarse podas largas y cortas para variedades de índice alto.
En ocasiones, el afán de conseguir más cosecha pensando en obtener más beneficios, puede llevar al agricultor a forzar el cultivo, realizando podas inadecuadas, que permitan obtener mayor número de racimos,lo que suele devenir en frutos de menor calidad y en diferentes problemas fisiológicos y fitopatológicos, como rajado o estallado de bayas, podredumbres, grano pequeño, racimos que se desecan en su extremo, problemas de oidio, polilla, etc. Por todo ello, es fundamental que durante la poda, se le aplique a cada variedad un criterio adecuado, de manera que la producción obtenida tenga la máxima calidad.
Además de estas cuestiones, durante la poda deben considerarse otras, como es la regeneración de la planta y su saneamiento en el caso de que esté afectada por problemas fitopatológicos, como son enfermedades de madera. Cuando se realizan cortes muy severos, es conveniente aplicar un cicatrizante en la herida, a fin de evitar la entrada de patógenos o la degeneración prematura de la madera en esa zona, que acabará afectando al conjunto de la parra o la cepa.En cuanto a la madera de poda, la medida más recomendable y sana desde el punto de vista fitosanitario, es sacarla de la parcela y quemarla. Si la alternativa elegida es la de triturarla en la parcela, se debe disponer de equipos adecuados para ello, de manera que el material quede triturado, a fin de que la descomposición sea rápida.
Fuente: Consejería de Agricultura y Agua

Los Metales Pesados en el Vino

Durante años se han aclamado los beneficios cardiacos del vino, pero la combinación con metales pesados encontrada en algunos vinos tintos y blancos europeos podría convertir un beneficio de salud en un peligro, según informan investigadores británicos
Los metales pesados se han relacionado a problemas neurológicos como la enfermedad de Parkinson, y también podrían aumentar la tensión oxidativa, que puede llevar a enfermedades inflamatorias crónicas y cáncer, señalaron los investigadores.
"Usamos informes en la literatura sobre las concentraciones de metales en vinos procedentes de dieciséis países para determinar los cocientes de peligro objetivos (THQ, por su sigla en inglés) para estos vinos", dio el investigador principal Declan Naughton, profesor de ciencias biomoleculares en la Universidad de Kingston en el suroeste de Londres. "Muchos de los vinos tenían valores THQ muy altos, lo que es preocupante".
Entre los vinos de Portugal, Austria, Francia, España, República Checa, Hungría, Alemania, Serbia, Argentina, Brasil, Italia, Jordania, Macedonia, Eslovaquia y Grecia, apenas tres países tenían vinos que no representaban ningún peligro por metales pesados.
A partir de los vinos analizados, solo los de Argentina, Brasil e Italia tenían valores de THQ menores de 1.0.
El informe fue publicado en la edición en línea del 30 de octubre de la revista Chemistry Central Journal.
Para el estudio, Naughton y su colega Andrea Petroczi usaron el THQ, una fórmula desarrollada por la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. para evaluar siete metales pesados en los vinos. Éstos incluyen el vanadio, el cobre, el manganeso, el níquel, el zinc, el cromo y el plomo.
Naughton y Petroczi encontraron que la mayoría de vinos tenían valores de THQ mucho más altos de 1.0. De hecho, los valores de THQ por lo general iban de 50 a 200. Los vinos tintos y blancos de Hungría y Eslovaquia alcanzaron niveles de THQ de 300.
"Para el consumo de 250 mL (8.5 onzas) al día, estos vinos arrojaron valores THQ muy altos y podrían presentar inquietudes nocivas de salud durante la vida", apuntó Naughton.
Debido a que los metales pesados pueden representar una amenaza de salud, Naughton y Petroczi recomendaron que los niveles de iones de metales deben aparecer en las etiquetas de los vinos. "Esto ayudaría a informar la elección del cliente", apuntó Naughton. "Además, cuando sea necesario, se deben introducir más medidas para eliminar los principales iones metálicos peligrosos durante la producción del vino".
No se incluyó ningún vino de los Estados Unidos en el estudio, así que no es posible decir el contenido de metales pesados en los vinos producidos en este país. Una crítica del estudio no piensa que los vinos de EE. UU. contienen niveles peligrosos de metales pesados.
"La Oficina de Impuestos y Comercio [del Alcohol y el Tabaco] de los EE. UU. realiza rutinariamente encuestas en los EE. UU. para evaluar el vino y el alcohol respecto una variedad de componentes, lo que incluye los metales pesados", explicó Gladys Horiuchi, gerente de comunicación del Instituto del Vino de California.
Joan R. Davenport, profesora de ciencias del suelo del Departamento del Ciencias del Cultivo y el Suelo de la Universidad Estatal de Washington, cree que se necesita llevar a cabo mucho más estudios para averiguar cómo los metales pesados terminan en el vino.
"Sabiendo lo que sé no sólo sobre cultivar uvas para el vino sino de todo el proceso de convertirlas en vino, y viendo algunos de los países de los que esos vinos proceden, me hace preguntarme qué podría estar ocurriendo en el procesamiento", apuntó Davenport.
Muchos de los metales pesado que se encuentran en los vinos del estudio sólo existen en cantidades muy pequeñas en el sueño, señaló Davenport. "Las probabilidades de que estén en las uvas son muy pequeñas", afirmó. La contaminación podría deberse a barricas de metal usadas en el procesamiento del vino, añadió.
Davenport no está preocupada de que estos metales sean un problema de salud. "No beberé menos vino", afirmó. "Disfrute de lo que le gusta en moderación. Pero si le gusta el vino húngaro, tal vez tenga más problemas que si le gusta el argentino".
Fuente: American Heart Association.

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